A UNA SOLA VOZ. JESÚS ES EL SEÑOR

Empezar la cuaresma es acoger también la llamada a la conversión que Jesús nos hace, escuchando el mensaje del Evangelio y la propuesta de incorporarnos plenamente en la dinámica del Reino de Dios, revisando nuestras actitudes, nuestras conductas y nuestro estilo de vida, asumiendo con Jesús y como Jesús el camino hacia la pascua. Convertirse es creer en el Evangelio de la Pasión. Es un camino de pruebas, de conversión, de dificultades y, a veces, de conflictos por causa de la fidelidad, a través del cual se puede ir configurando en cada uno de nosotros una criatura nueva, impulsada por el Espíritu de Dios en la identificación con Jesús. Éste, con su muerte por fidelidad a la voluntad del Padre, ha conseguido la gracia y el perdón de Dios para el género humano, así como la rehabilitación del hombre pecador, y quiere llevar a cabo la transformación del corazón humano con su entrega por amor en el sacrificio redentor de la cruz.

Despertar la conciencia de pertenencia trae un gozo inmenso en el corazón, es por eso que pronto el ECONA seguirá madurando criterios y responsabilidades para bien de cada región y sus servicios de las respectivas secretarias.

Después de vivir un año jubilar con muchas expresiones en el mundo y en nuestro continente, sigamos evangelizando con poder, hemos sido llamados a eso, a transformar el mundo sacerdotes, religiosos y laicos como una sola familia para llevar el amor al prójimo con nuestro testimonio.

La llamada a la conversión conlleva, principalmente, un cambio de mentalidad, » Se les pidió despojarse del hombre viejo al que sus pasiones van destruyendo, pues así fue su conducta anterior, y renovarse por el espíritu desde dentro. Revístanse, pues, del hombre nuevo, el hombre según Dios que El crea en la verdadera justicia y santidad » Ef 4, 22-24

No quiero dejar de agradecer los esfuerzos que hace cada hermano en su grupo de oración, en sus parroquias. Sigan sirviendo con firmeza. Cuiden esta Renovación Carismática que hoy les toca pastorear.

Que María de Nazaret nos guíe para seguir a Jesús y escuchar su voz.

Mis saludos cordiales

P Juan Miranda Cavero.