SALUDO NAVIDEÑO Padre Acosta. “Dios nace para todos” (Lc 2,1-14)

Para San Lucas el mensaje de los ángeles a los pastores nos da la clave para entender el misterio sucedido en Belén.

Es de noche. Una claridad desconocida ilumina las tinieblas que cubren Belén, es la luz de la gloria de Dios. La luz no desciende sobre el lugar donde se encuentra el niño, sino que envuelve a los pastores que escuchan el mensaje. El niño queda oculto en la oscuridad, en un lugar desconocido. Es necesario hacer un esfuerzo para descubrirlo. Ese niño se irá revelando de a poco, irá creciendo en sabiduría, estatura y gracia (Lc 2,52) pero ahora en medio del silencio de la noche y del ruido de los hombres sordos y ciegos, de los que ya no tenían esperanza, surge un llanto de bebé esperanzador.

Estas son las primeras palabras que hemos de escuchar: «No temáis. Os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo».  Es algo muy grande lo que ha sucedido. Todos tenemos motivo para alegrarnos. Ese niño no es de María y José. Nos ha nacido a todos. No es solo de unos privilegiados. Es para toda la gente, sin distinciones, es para el pueblo creyente que esperaba el cumplimiento de las promesas y también para aquellos que se sentían abandonados por Dios, es de todos, nace para todos. Es el niño que nace en las periferias para abrazar a cada hombre a todo el hombre.

Es el Dios con nosotros, el Dios con el pueblo, es la ternura de Dios encarnada, lo que profetizaba el salmista “Como un padre siente ternura por su hijo, así siente Dios ternura por los que lo aman” (Salmo 103) .Dios hecho carne, hecho ternura nace para salvarnos.

¿Dónde está este niño? ¿Cómo lo podemos reconocer? Así dice el mensajero: «Esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre». El niño ha nacido como un excluido. Sus padres no le han podido encontrar un lugar acogedor. Su madre lo ha dado a luz sin ayuda de nadie. Ella misma se ha valido como ha podido para envolverlo en pañales y acostarlo en un pesebre. ¿Será por eso que el Papa Francisco nos insiste tanto en que debemos buscar a Dios en las periferias existenciales del hombre, en los excluidos, en los pobres, en los inmigrantes, en los descartados de la sociedad?

En este pesebre comienza Dios su aventura entre los hombres. No lo vamos a encontrar entre los poderosos, sino en los débiles. No está en lo grande y espectacular, sino en lo pobre y pequeño. Vayamos a Belén; volvamos a las raíces de nuestra fe. Busquemos a Dios donde se ha encarnado.

Que la Shekiná de Dios, su gloria nos ilumine y nos guíe hacia el pesebre para adorar al Niño que es Cristo el Señor, nuestro Salvador.

Los saluda y bendice P. Carlos Acosta 

SALUDO NAVIDEÑO Daniel Aimaretti

Queridos hermanos y hermanas en Cristo.

Estamos recorriendo un nuevo tiempo de adviento que nos aproxima a la Navidad, donde adoramos el regalo que Dios Padre nos hizo con su infinita misericordia para nuestra salvación, Jesús nuestro Señor. 

Preparemos nuestros corazones para que en esta Navidad  ese Niño hermoso nos siga llenando y renovando con su divina presencia a todos nosotros, a fin de que nos sintamos realmente miembros activos e importantes de esta gran familia de la Renovación Carismática Católica, para poder trabajar en unidad y amor fraterno en la tarea que la Iglesia nos pide y que es nuestra identidad: LLEVAR EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO.

MUY FELIZ NAVIDAD Y TODAS LAS BENDICIONES PARA USTEDES Y SUS FAMILIAS.

Daniel Aimaretti

SALUDO NAVIDEÑO Pino Scafuro

«María respondió al ángel: ‘¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón? El ángel le respondió: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios… Dijo María: ‘He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.’ Y el ángel dejándola se fue.»  Del Evangelio según San Juan.

Si alguna palabra fue determinante en la historia de la Salvación y precisamente en el nacimiento de Jesús,  esta es <<SÍ>>. No sabemos si María tenía totalmente claro a qué cosa decía sí. Lo que tenía muy claro es, a quién le decía sí. Aunque sea algo incierto, es más fácil emprender un camino cuando confiamos  en el que nos envía a recorrerlo. Ella confiaba y su generosa disponibilidad cambió la historia.

Desde el inicio, la Renovación Carismática dijo ¡Sí! Y Dios renació entre nosotros e hizo su obra, porque el sí a Dios tiene mucho poder. El sí de María no sólo la cambió a ella, sino a los que por su generosidad conocieron a Jesús. En estos tiempos, en estos días, a tu alrededor… ¿a qué cosas podrías dar tu sí a Jesús? Pueden ser actos sencillos, que sumados producen cambios grandes y profundos.

Que en 2020 nuestro sí generoso a Dios provoque un «Nuevo Pentecostés» y la esperanza en Jesús sea fuente de vida en nuestra Iglesia y en Argentina. ¡Nuestro sí a Dios puede hacer mucho bien!

Pino Scafuro

SALUDO NAVIDEÑO Andrés Arango

Queridos hermanos y hermanas de la Renovación Carismática Católica de Argentina

Estamos culminando un año bien especial para Renovación Carismática Católica a nivel mundial. Un 2019 lleno de grandes bendiciones para esta bendita Corriente de Gracia. Por tanto, ahora que estamos listos para comenzar el nuevo año, le pedimos a Papá Dios, que por intercesión de nuestro Señor Jesucristo, nos regale una nueva efusión del Espíritu Santo para que continuemos siendo auténticos discípulos misioneros. Le pido a nuestro amado Señor Jesús, que habiendo nacido en el corazón de cada uno de ustedes en esta Navidad, los llene de su amor para continuar llevando su presencia a cada una de las personas que se encontrarán en su caminar en el nuevo año que comienza. De manera especial, que vivamos en el 2020 el llamado del Papa Francisco de trabajar por la unidad, llevar la experiencia del Bautismo en el Espíritu Santo a toda la iglesia y de servir a los más necesitados. Que a través de sus testimonios, muchas personas tengan un encuentro personal con Jesús, abran sus corazones a la acción   maravillosa   del   Espíritu   Santo   y   llenos   de   sus   carismas   puedan   ser   efectivos evangelizadores y testigos fieles de Jesús.

Andrés Arango
Presidente CONCCLAT
Miembro Servicio Internacional de Comunión – CHARIS