«¡Ayuno de nosotros mismos y Palabra de Dios, he aquí un buen programa para la Cuaresma! Un programa austero, pero no tétrico, sino bello y fascinante. La Cuaresma no es un regalo que hacemos a Dios, sino un regalo (¡y qué regalo!) que Dios nos hace a nosotros».

En estas palabras, hacia el final de su intervención, el padre Raniero Cantalamessa sintetizó el contenido de su primera predicación de la Cuaresma de este año ante la Curia vaticana, que tuvo lugar este viernes, según es tradicional, en la capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico. Leer más