Tu mejor amigo, el Espíritu Santo

Tu mejor amigo, el Espíritu Santo

Tu mejor amigo, el Espíritu Santo

Daniel Montes. Coordinador Región Centro RCC Argentina

Te llamará la atención el título, pero es así. El Espíritu Santo quiere ser tu mejor amigo. Y la mejor manera de ahondar en la amistad, es conocer más y mejor al futuro amigo.  

En hebreo, la palabra usada para decir amigo es rea´ y aparece 187 veces en la Biblia. Rea´ puede referirse a cualquier persona con la que uno tiene relaciones recíprocas. Y derivada de ésta, aparece también reah que se traduce “compañero o asistente”.

Por lo tanto, estás invitado de manera especial a tener una relación directa, recíproca con el Espíritu Santo, porque Él es una persona, la tercera Persona Divina.

Podrás saludarle, darle la bienvenida a tu vida, decirle “¡Buenos días amado Espíritu!”, y sentir en tu alma su suave respuesta a cada palabra tuya. Habrá reciprocidad, te lo aseguro. Es una suave y adorable Persona. Jesús lo trató con más delicadeza que con nadie. Hasta se le escucha decir a nuestro Señor: “¡Ay con que maltraten a mi Espíritu Santo!”, dicho de otra forma, “¡sean amorosos con Él más que con cualquier persona!”

El Espíritu Santo por mucho tiempo fue el “Dios desconocido”.  De hecho, el gran teólogo padre Antonio Royo Marín tiene un libro titulado “EL GRAN DESCONOCIDO, El Espíritu Santo y sus dones”.  Pero bendito sea Dios por esta hermosa Corriente de Gracia, la Renovación Carismática Católica, que nos trae el conocimiento vivo y palpitante de la hermosa Persona Divina del Espíritu Santo.

Pero el gran deseo de Jesús es que lo conozcas, que sea tu Paráclito. Ésta es una de las palabras usadas por Jesús para designar al Espíritu Santo (no dejes de leer Juan 14,15-17)

Paraklétos en tiempos bíblicos, era una persona a la que se llamaba para que ayude en tiempos de dificultad o necesidad. Es alguien que infunde ánimo a personas derrotadas o desanimadas. Y estamos en tiempos difíciles sin duda, y en tu vida personal has de tener momentos de desánimo, dificultad o necesidad, ¿quién no?  Pero tu amistad con el Espíritu Santo marcará la gran diferencia en tu vida y a tu alrededor. Puedo dar fe de que es así.

Viste cuando tenés que hablar de un gran amigo, y te preguntan por él, podrás responder con comparaciones. Dirás que es manso como un estanque, firme como una roca, “más bueno que el Quaker” (dicho popular). Todas las comparaciones sirven para conocer mejor a nuestro Amigo, el Espíritu Santo; su manera de obrar y de ser.  

Por eso, en esta serie de “Tu mejor amigo, el Espíritu Santo”, te lo presentaré hoy en esta comparación, muy usada en la Biblia: el aceite. Éste, como otros, son símbolos que, al conocer sus propiedades, nos ayudarán a conocer mejor cómo actúa nuestro amado Espíritu.

1Jn_2,20: Ustedes han recibido la unción del Espíritu, y todos tienen la verdadera sabiduría.

1Jn 2,27:  Ustedes conserven la unción que recibieron de Jesucristo y no tendrán necesidad de que nadie les enseñe; porque su unción, que es verdadera e infalible, los instruirá acerca de todo. Lo que les enseñe consérvenlo.

1Sam_16,13:  Samuel tomó el frasco de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. En aquel momento invadió a David el Espíritu del Señor, y estuvo con él en adelante.

Como primer aspecto, el aceite al caer sobre madera u otro material, deja una marca; lo hace de modo indeleble. Así es con el Espíritu, cuando cae su Presencia en tu vida, con la unción, marca e indica pertenencia. Esto sucedió en el día de tu Bautismo. Ya no te pertenecés, le pertenecés a Él.   Al igual que en la yerra, se marca el animal a fuego y dice de quién es, que no es un “don nadie”, así sucede con la marca de la unción del Espíritu. Te cuento que no se borra jamás, quedará en tu alma por toda la eternidad, dice con claridad que eres hijo de Dios ungido, marcado a fuego con el Espíritu. Pero tranquilo, no te quitará la libertad, sino que, todo lo contrario. Serás verdaderamente libre, lo dice Jesús en Juan 8,34.36: 34Jesús les contestó: “En verdad, en verdad les digo: el que vive en el pecado es esclavo del pecado. 36 Por tanto, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres.” 

El Espíritu, con su marca, con su unción, te garantiza esa libertad que Cristo te ganó.  Entonces en este primer aspecto estás consagrado a Él con una pertenencia única, inquebrantable.

 

En un segundo aspecto, el aceite tiene un aroma particular, inconfundible y permanente. Así le sucede al que vive en relación permanente con el Espíritu y su unción. Despides aroma a santidad, no por la cara que pongas o tus prácticas externas, sino por tu estilo de vida. Un estilo donde prevalece la alabanza frente a la queja; la acción de gracias frente a lo cotidiano de la vida; la fe firme ante las dudas y los “leones” que te rodean; el perdón continuo ante los roces cotidianos con quienes vivís o servís; en una palabra, sos Jesús en todas partes. En público y en privado. De una sola pieza, “sin-cera” (así eran llamadas las esculturas genuinas, sin parches), sin fisuras ni dobles intenciones en lo que hacés o dejas de hacer. Pureza de corazón entendida como pureza de intención en todo lo que hagas, pienses o digas. Dios que todo lo ve, ve la misma persona tanto en el anonimato como en el hombre público o mujer que sos.

Reconozco a la distancia a estas personas, ¿podrían decir lo mismo de vos o de mí?  Es bellísimo estar con estas personas, te contagian y te dan ganas de ser como ellas; no imitando lo externo solamente, sino más bien preguntarles –“¿cómo hacés para ser así?”.   Te dirán: – “vivo en el Espíritu, tengo una relación hermosísima con Él”.

¡Amén!, que así sea hermano con vos y conmigo!

 

Un tercer aspecto que podés observar en el aceite es que lubrica los engranajes, suaviza el roce de las piezas. Si la llave gira con dificultad basta con colocar aceite lubricante y santo remedio. ¿Quién podrá lubricar al espíritu humano, al alma humana tan golpeada y erosionada por heridas y peleas sin fin? Porque seamos honestos, hasta en los mismos grupos de oración, comunidades y equipos de servicio hay roces y posiciones incómodas.

¿Por qué pasa esto? Porque no hemos sido ungidos lo suficiente por el Espíritu Santo. Sólo aparecerá el aceite lubricante del amor, del perdón, de la paz y de la sanación interior cuando estemos invadidos amorosamente por el Espíritu Santo y establezcamos una relación con Él.

 

¿Sabías que en el Tabernáculo de Moisés había una sola lámpara de siete luces? (Ex 37,17).   Estamos ahora en el cuarto aspecto del aceite.

El Lugar Santísimo era iluminado por esta sola lámpara alimentada por aceite. Sólo estaba permitida esta luz. De igual manera sólo la Luz brillante del Espíritu Santo arrojada por la unción, podrá revelarte el mundo espiritual. Y esta iluminación se dará en el Santuario de tu cuerpo, que es el nuevo Tabernáculo de Moisés, el nuevo lugar santísimo. Sí, escuchaste bien, tu cuerpo. Lo dice la bella Palabra de Dios: 1 Corintios 3,16: “¿No saben que son santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” Por eso has de cuidarlo y poner en práctica el Mandamiento olvidado: “…como a ti mismo”, cuidá tu cuerpo, lo que comés, lo que ves, lo que escuchás, y cuántas cosas más, forman parte de ejercer este mandato de “amarnos a nosotros mismos” en perspectiva bíblica. Este cuidado de tu santuario, evitará las sombras que aún arrojan dichos asuntos (malos hábitos, mañas, etc) sobre la luz del Espíritu que quiere mostrar y revelar. Si hay sombras interiores, hay zonas oscuras.

 

Un último aspecto a abordar, el quinto (hay muchos más, pero hasta aquí llegamos hoy) es la nutrición. Las mujeres nutren su cabello con óleos especiales; los alimentos en conserva, tienen aceite. Es esencial para la conservación de la vida. Hoy echamos un vistazo y vemos a muchos hermanos de la Renovación que se están secando, tal como los huesos secos de la visión de Ezequiel (Ez 37,1ss). ¿Qué está pasando en el Cuerpo de Cristo que hay miembros desnutridos? ¿Por qué algunos grupos de oración se han vuelto anémicos, casi anoréxicos?

¿Por qué entonces?

Porque aún no se ha recibido la suficiente nutrición del aceite del Espíritu Santo, falta la unción que alimenta y sustenta el espíritu humano.

Me encanta la visión que tuvo el profeta Zacarías de la Lámpara de siete luces de oro (Zacarías 4,2ss) donde hay depósitos por sobre las lámparas para que fluya aceite de continuo hacia ellas y jamás se agote la luz. En cambio, la lámpara de siete brazos que estaba en el Tabernáculo, tenía aceite sólo para una jornada, había que renovarlo todos los días.

 

A modo de conclusión de esta primera entrega, deseo fuertemente en mi corazón que el Espíritu Santo sea como esos depósitos que describe Zacarías en su visión, de tal manera que no deje de fluir el aceite del Espíritu en tu pujante vida.

Que al final de esta lectura tengas la convicción de que el Espíritu Santo no será ya una persona extraña y desconocida, sino que sea el inicio de una relación tan tierna e íntima, que su continuo fluir iluminará, sanará, fortalecerá, lubricará todas tus relaciones; apreciarás tu cuerpo como su Templo, y por sobre todas las cosas, los demás verán en vos a Jesús con su característico aroma de paz y amor.

“Amado Espíritu Santo, te amo y te adoro, gracias por permitirme hablar de Ti, aunque sea unos trazos de tu dulce Persona, sigue mostrándonos más y más quién eres, Amén. ¡¡¡Te amamos!!!”

ALABANZA Y ADORACIÓN: IDENTIDAD ESPIRITUAL DE LA RCC

ALABANZA Y ADORACIÓN: IDENTIDAD ESPIRITUAL DE LA RCC

ALABANZA Y ADORACIÓN: IDENTIDAD ESPIRITUAL DE LA RCC

 Padre Douglas Pinheiro Lima

Como parte de la Conferencia Virtual “The Ark and the Dove” ( El Arca y la Paloma) dentro de los festejos del Jubileo de Oro de la RCC, el Padre Douglas Pinheiro Lima realizó una enseñanza titulada “Adoración y Alabanza: Una liturgia viva en el cuerpo místico de Cristo”. El padre Douglas es Master en Teología, sacerdote de la Diócesis de Osasco, en Brasil, y ejerce su ministerio en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en la ciudad de Jandira/SP. Es el responsable del Diálogo Ecuménico e Interreligioso en la diócesis. Padre Douglas es además miembro del equipo de servicio de ENCRISTUS (una plataforma de comunión entre católicos y evangélicos) y de la” Misión Somos Uno”, en Río de Janeiro (grupo que promueve encuentros entre católicos y evangélicos).

El predicador habló del secreto de cómo llevar la unción a las reuniones de alabanza y adoración de los grupos y comunidades de la Renovación Católica Carismática; a continuación compartimos esta enseñanza.

Para el Padre, dicho secreto consiste en mirar y contemplar la Liturgia, pues en la misma, el Espíritu Santo lleva a toda la Iglesia al misterio de Cristo. Comprendemos el misterio de Cristo como toda su vida: su encarnación, ministerio, predicaciones, palabras, muerte, resurrección, ascensión y pentecostés. A nivel humano, todo este misterio de Cristo se pasa a la Iglesia por el poder del Espíritu Santo por medio de la Liturgia.

En la Liturgia, Jesús viene a nosotros por medio del Espíritu Santo, Jesús reúne a sus fieles, a su esposa la Iglesia y es el Cristo el que actúa, pues es el autor, el hacedor de todo, el protagonista, la Iglesia es solo la esposa, solo recibe, solo mira, que Cristo hace todo por ella. Estamos llenos de todo lo que recibimos de Él en la Liturgia.

La asamblea carismática desea ser una extensión de la Liturgia, consecuencia de la misma, un desbordamiento de lo recibido en la Liturgia es que la asamblea va hacia Jesús por medio del Espíritu. La asamblea carismática desea ir con la misma fuerza del Espíritu Santo y el Espíritu en la Iglesia desea traerlo, pues Cristo y la Iglesia son uno en el Espíritu Santo. En la Liturgia, quien lo recibía todo era la iglesia pero en la asamblea carismática ahora hay dos destinatarios, Cristo que va a recibir nuestra alabanza y adoración y el mundo que va a recibir nuestro testimonio.

Todo lo que la Iglesia ha contemplado en el trono del cordero desea reproducirlo, lo que ha visto en el cielo, hacerlo en la tierra. Lo que ha mostrado Cristo en la Liturgia se hará en la tierra. La multitud que exclama en una gran voz, ¡Amén! ¡Aleluya! ¡Gloria! en adoración, como habla el libro del Apocalipsis 19, 4.

Hablar en voz alta no es prescindible, es parte de nuestra identidad pentecostal porque es por medio de esto que creamos una atmósfera que es igual a aquella que está cerca del trono de Dios.  La alabanza, parte de nuestra identidad,  debe ser audible como los truenos de los cielos y el crujido de las llamas que se pueden escuchar. La alabanza y la adoración deben ser la reproducción de la voz divina que ella misma ha escuchado, se asemeja al sonido de muchas aguas como aparece en Apocalipsis. Cantos que no se pueden aprender porque no tienen palabras, haciendo alusión a la oración en lenguas.

Las alabanzas son para nosotros, instrumentos para la lucha, la pelea, el combate espiritual porque nos recuerdan lo que Dios es porque se basa en los atributos de Dios; es santo, es amor, es verdad, es bondad, es camino, es vida, es unción. La alabanza es recordar con palabras y pensamientos las obras de Dios.

Los demonios son criaturas que desean ser lo que Dios es y también desean hacer lo que Dios hace. Nada más repulsivo para los demonios que el énfasis vocal dado por medio de la asamblea carismática. El ambiente de adoración reproduce la atmósfera celestial perdida por ellos y las palabras de alabanzas desenmascaran los hechos y actos mentirosos de los demonios, porque ellos pueden ser creativos pero sólo Dios es creador, ellos pueden tener fuerza pero sólo Dios tiene poder, pueden darle placer a los hombres, pero sólo Dios provee felicidad.

La alabanza y la adoración me hacen asimilar en el alma estos hechos de adoración porque estoy haciendo y elaborando aquello que digo. Lo que mucho decimos, el corazón lo va asimilando, lo que odia el demonio por lo que se hace más enemigo y tentador.

La alabanza y la adoración son un instrumento de sanación y liberación; la liberación espiritual es causarle repulsión al demonio por encontrarnos en comunión con el Señor.
La manera de alabar coopera en la liberación emocional, la expresión espontánea de las asambleas y la vocalización de lenguas coopera para una función de liberación de sentimientos internos y bloqueos que pueden presentarse.

Estar en la atmósfera de alabanza nos hacer salir de nosotros mismos yendo hasta Dios con la fuerza del Espíritu Santo. Salir de nosotros nos hace encontrar nuestras faltas, culpas, heridas. El Espíritu genera sanaciones físicas como una manera de testificar la satisfacción que Dios nos tiene al recibir la reverencia de su pueblo.

Es nuestra tarea ser testigos del fuego de Dios que conocemos alrededor del trono del Cordero, crear atmósfera, hacerlo y decirlo con fuerza para que el mundo conozca al Señor.

 

¿CARGO? ¿CARGA? ¡NO, SERVICIO!

¿CARGO? ¿CARGA? ¡NO, SERVICIO!

¿CARGO? ¿CARGA? ¡NO, SERVICIO!

REFLEXIONES DEL P. GABRIEL LAURÍA. ASESOR DE RCC. ARQUIDIÓCESIS DE SANTA FE

Esta frase la escuché durante el último Encuentro Nacional de Equipos Regionales, Coordinadores Diocesanos y Asesores que tuvimos los días 11, 12 y 13 de octubre y donde se procedió a elegir el nuevo Coordinador Nacional (fue reelegido Daniel Aimaretti) y el nuevo Asesor Nacional, Padre Carlos Acosta.

Por eso me pareció una excelente frase para compartir algunas reflexiones sobre el liderazgo y el servicio en la RCC.

Una de las situaciones más dolorosas que vivimos como Iglesia y en particular en la RCC es aquella en la cual los “líderes – servidores” una vez terminado el mandato en sus funciones desaparecen. Literalmente “desaparecen” porque no se los ve más compartir un Encuentro, un Retiro, a veces lamentablemente ni siquiera el Grupo de Oración. Y cuando uno consulta el porqué de esta situación la respuesta en general es: CANSANCIO, DECEPCIÓN, FRUSTRACIÓN, ENOJO, etc.

¿Qué nos pasa? En general perdimos la perspectiva y pasamos del servicio, al cargo o a la carga. Esta es la clave para comprender esta situación, pero también la clave de conversión para que no nos siga pasando.

En un artículo, que tiene sus años, escrito por el Padre Francisco “Paco” Muñoz Molina, o.ss.t. encontré algunas claves que nos pueden ayudar. Reproduzco algunos párrafos.

Uno de los factores más importantes para desarrollar el liderazgo espiritual en nuestros grupos de oración y comunidades, es comprender lo que es el liderazgo espiritual. Uno de los problemas que enfrentamos son las concepciones erróneas acerca de lo que debe ser un líder el cuerpo de Cristo.

La primera concepción errónea es tomar el liderazgo dentro del cuerpo de Cristo, de acuerdo a los modelos seculares. La teoría de este modelo es que, para ser líder, una persona tiene que ser agresiva, ambiciosa de triunfos personales, promotora de sí misma y tratar siempre de estar en la cima.

El segundo modelo inadecuado lo podemos obtener en el líder político. Dentro de esta concepción la gente se elige por voto popular. El candidato hace su campaña para estar en posición de poder, realizar sus programas o proyectos con el apoyo del resto del grupo. El resultado inmediato de esto es la formación de bandos dentro del grupo, cada uno con una idea o programa de cómo deben llevarse a cabo las cosas. Al crear fracciones, empezamos a romper las relaciones de hermandad que son esenciales para el éxito del grupo que Dios desea que formemos.

Para nuestros grupos de oración el Señor quiere un tipo de liderazgo distinto de los modelos que hemos considerado anteriormente. En Mateo 20, 25-26, Jesús habla a sus discípulos alertándoles en contra de algunos tipos de liderazgo. La alternativa a estos falsos modelos de liderazgo es el servicio, servicio espiritual. Entre cristianos, liderazgo es servicio. En la comunidad cristiana líderes no son solamente aquellos que tienen toda clase de posiciones de responsabilidad, como estamos acostumbrados a pensar al usar la palabra “líder”, sino que cada uno en la comunidad puede tener un servicio que realizar dentro del cuerpo de Cristo.

Hemos dicho que liderazgo es un servicio espiritual. En el sentido cristiano, espiritual o ”en el espíritu”, se refiere a aquello que está formado por el Espíritu Santo, guiado por el Espíritu Santo, y hecho en tal forma que manifiesta los frutos del Espíritu. Por lo tanto, liderazgo espiritual no significa exactamente un servicio supernatural.

Así, cuando cada uno está en el lugar donde Dios quiere que esté, siente paz consigo mismo y en sus relaciones con los demás, así como también hay integridad en su vida, sin que le afecten las posiciones de servicio que los demás puedan tener.

Nuestro valor o mérito en el cuerpo de Cristo está asegurado por nuestro amor de unos por otros como hermanos y hermanas, no por nuestra posición o servicio en el cuerpo. Por lo tanto, a pesar de que en el cuerpo de Cristo hay variedad de liderazgos basados en una variedad de dones, hay cierta unidad para todos los diversos servicios y formas de liderazgo. En 1 Corintios 13, tenemos lo que podríamos considerar la continuación de lo que antes leímos de San Pablo sobre los dones. El servicio básico que todos tenemos, sin considerar si tenemos fe o poderes, o conocimiento, o lo que sea, es amar; preocuparnos por nuestros hermanos y hermanas y participar del mensaje de Cristo en la situación en que vivimos, porque nuestro amor y cuidados son para esos con quienes estamos obligados.

 Para pensar, orar y convertirnos.

¡Ven Espíritu Santo!

PRIMERO ES LO PRIMERO

PRIMERO ES LO PRIMERO

Sabemos que el Señor tiene un sentido del humor maravilloso. Y junto a esto siempre está atento para ayudarnos a sacar enseñanzas de las más diversas situaciones. Esto fue lo que hizo hoy conmigo…

Hace varios días venía escribiendo este artículo y como siempre en la medida que lo leo y releo van surgiendo correcciones, agregados y cortes. Además cuando celebro la Santa Misa por la mañana aprovecho para luego de la misma hacer un rato de adoración delante del Santísimo Sacramento. Hasta ahí nada que rompiera una cierta rutina.

Pero…

Mientras estaba delante de Jesús Eucaristía escuché claramente cómo el Señor me “invitaba” con sencillez y a la vez con firmeza a cambiar totalmente el artículo de este mes. Su palabra en mi corazón fue muy clara: “Lo primero es lo primero… Yo soy el primero y luego viene lo demás…”

En ese momento entendí… La primera lectura de hoy (Ag 1, 1-8) lo deja muy claro… mientras que el pueblo que regresa del destierro se preocupa más por sí mismo y sus cosas, Dios manifiesta que Él es el primero y que si se dedican a Él y a su casa entonces manifestará su Gloria. Y lo hace mostrando cómo los esfuerzos y trabajos de Israel son fatiga inútil.

Dice el Señor en Ag 1,5-6: “Ahora bien, así habla el Señor de los ejércitos: ¡Consideren la situación en que se encuentran! Ustedes han sembrado mucho, pero han cosechado poco; han comido, pero no se han saciado; han bebido, pero no han apagado su sed; se han vestido, pero no se han abrigado; y el asalariado ha puesto su jornal en saco roto.

Te invito a que reflexiones y te preguntes a la luz de la Palabra de Dios: ¿En qué estás gastando tu tiempo, tus fuerzas, tus energías? ¿No te parece que muchas veces como servidores dedicamos mucho tiempo y esfuerzos a nuestros Grupos de Oración, a nuestras Secretarías a nuestros Equipos  y sin embargo son muy pocos los frutos a recoger? Nuestros Grupos de Oración ya no tienen el poder y la fuerza de otros tiempos. Muchas veces se percibe falta de vigor, de entusiasmo, de pasión y celo evangélico…

Y el Señor en su infinita misericordia no sólo nos ilumina para mostrarnos dónde está nuestro problema sino que además nos enseña como padre que educa a su hijo la manera de salir de esa situación…

Ag 1,8 : “Suban a la montaña traigan madera y reconstruyan la Casa; yo la aceptaré gustoso y manifestaré mi gloria, dice el Señor.”

¿En qué consiste este subir a la montaña, traer madera y construir el Templo? Sin ser un especialista en exégesis bíblica me atrevo a proponer una interpretación.

De fondo está la invitación del Señor a una nueva y profunda conversión. No solo o primeramente una conversión moral (dejar de hacer el mal y comenzar a hacer el bien) sino una conversión espiritual y profunda hacia Dios… Dejar de mirar y actuar por lo que nos parece y volvernos de cara a Dios.

Subir a la montaña: La montaña es bíblicamente el lugar donde Dios se revela, se da a conocer. Ir hacia la montaña es descubrir al Dios que se muestra y lo hacemos sobre todo con la alabanza. Hay que volver a la verdadera y profunda alabanza tanto personal como comunitaria. Profundizar, mejorar y vivir en alabanza. Rompiendo ese espíritu de queja que nos ha ido invadiendo. Dice el Catecismo de la Iglesia: 2639 “La alabanza es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que Él es. Participa en la bienaventuranza de los corazones puros que le aman en la fe antes de verle en la gloria…”

Traer madera: La segunda acción implica nuestro esfuerzo. Aunque parezca una obviedad, en la montaña voy a encontrar árboles no los listones de madera. Hay que trabajar para sacar la madera de los árboles. Este esfuerzo consiste en tomar conciencia de que no alcanza sólo con la oración. La oración será lo primero pero no lo único. San Benito acuñó una frase famosa y necesaria: “Ora et labora” (Reza y trabaja). Tenemos que trabajar con arte y dedicación. Hay que saber cómo cortar la madera para no arruinarla. Lo sintetizaría con la siguiente frase. Tengo que saber qué hacer. Formarme para servir no para acumular conocimiento. Lamentablemente conozco personas que se llenan la boca de los años que llevan en la Renovación y son incapaces de formarse y servir. Con el pretendido y falso principio de “el Espíritu nos inspira” o “nos dejamos llevar por el Espíritu” terminamos haciendo sólo lo que nos gusta y no lo que el Señor quiere. El Documento de Aparecida le dedica un capítulo entero (Cap. 6) al tema de la formación. No es un tema menor.

Construir el Templo: El Templo siempre ha sido el lugar físico de encuentro con Dios. Ese Templo somos cada uno de nosotros. Es caminar, crecer y vivir en santidad. Sin santidad personal difícilmente lo que encaremos sea un templo donde Dios habite. Hoy, creo y puedo equivocarme, hemos dejado a un lado nuestro camino de santidad, ha dejado de ser una prioridad. Estamos ocupados en un montón de cosas, muy buenas por cierto, pero que no son nuestra santidad. Tal como lo describe de manera muy clara el Documento de Aparecida, estamos llamados a la santidad, es decir, llamados a seguir a Jesucristo, a configurarnos a Él, enviados a llevar la Buena Noticia y a vivir cada día y en cada momento animados por el Espíritu Santo.

¿Lo pensamos?

¡¡¡Ven Espíritu Santo!!!

Testimonios ENJ 2019

Testimonios ENJ 2019

El Encuentro lo sentí maravilloso. Lo viví de tres maneras junto a Jesús: dejando que Él sanara mi dolor, estando con los jóvenes de mi Grupo y observando cómo estaban entregados a Dios.

La votación la viví espectacular, sabiendo que fue algo histórico y que se daba delante de tantos jóvenes, sintiendo la oración de cada uno. Me encantó ver la obra de Jesús.

Andrea Becerra

Este Encuentro Nacional de Jóvenes fue muy importante para mi vida como sierva del Señor, muy significativo en muchos sentidos. Sentí el obrar del Señor tanto a nivel comunitario como en lo personal. Hace como 15 años el Señor me llamó a trabajar por los jóvenes de la RCC, integré la primera Secretaría de Jóvenes del País, desde entonces viví momentos de mucha oración, de alegrías, tristezas, de pruebas, de dolor pero siempre acompañada de bellas personas, verdaderos hermanos en la fe, con quienes oramos, servimos,  soñamos y vimos cumplir las promesas de Dios. En este encuentro, aparte de ver, de ser testigo de cómo Jesús tocó cada corazón, vi cómo se cumplía un sueño que comenzó hace 15 años, un momento realmente histórico para los jóvenes la RCC, ellos eligieron a su Delegado Nacional, por primera vez en la historia de la RCC de Argentina. Me hubiera gustado que todos estos hermanos que aportaron y que soñaron con esto estén presentes. Difícil es nombrar a cada uno, porque fueron muchos los que aportaron con su servicio hasta llegar a la Secretaría saliente, pero no puedo llegar a este momento, sin destacar y agradecer a quien se jugó, apostó, confió y nos alentó, diciendo que los jóvenes podían cumplir sus sueños y ocupar los lugares a los que el Señor los llamaba, nos dio un lugar en la nación: “Los jóvenes no son solo el futuro, son el presente”, mi querido hermano Rubén Sánchez.  Gracias Señor por sus vidas por el servicio prestado, por cumplir tu promesa en cada uno de ellos.

Y como les decía, también a nivel personal, otro gran regalo del Señor, tuve la gracia y el orgullo de ver a mi hija Sofía, iniciar su servicio como delegada Diocesana. Gracias mi Señor por haberme llamado, elegido, por permitirme sembrar y sobre todo ver parte de la cosecha. Por ver a mi hija e hijos espirituales crecer, madurar en la fe y servirte que es el mayor regalo que podemos tener como hijos tuyos y miembros de esta Iglesia. Y para terminar, me atrevo a tomar las palabras del Coordinador Nacional Daniel Aimaretti, dirigida a los jóvenes en este Encuentro, algo que ellos no deben olvidar: “Chicos, no tengan miedo de empujar, empujen,…  tienen que empujar y el lugar lo van a tener”.

Gloria Dios!! A Él sea toda la Gloria por los siglos de los siglos Amén.

Yisella Noemí Grego

La experiencia de este Retiro fue totalmente diferente a todos los años que pasaron porque lo viví desde el servicio. Si bien antes acompañaba a los chicos de mi diócesis, ahora tuve que acompañar a la Región, trabajando con los hermanos de Secretaría. La experiencia me marcó mucho, fue muy fuerte.

Cuando me pidieron que diera un testimonio al frente de todos, la oración que hicieron por la Secretaría luego de la votación, la oración de imposición de manos del Padre, fue muy fuerte. No lo demostraba pero la procesión iba por dentro.

En la votación estaba muy nerviosa, incluso más nerviosa que los mismos candidatos, el corazón me latía fuerte. Lo sentí muy propio, pensando en la historia que Dios estaba escribiendo, vivirlo desde adentro fue espectacular. Sentí la entrega total de cada uno. Cuando Yuan leyó la Palabra que el Señor regaló, también pensaba qué grande que es Dios.

La primera reunión de la Secretaría, fue muy linda porque conocimos a los jóvenes nuevos. A mí me cuesta conocer a más personas, integrarme. Me gustaría tener la misma apertura  que tuvieron conmigo, hacia los jóvenes que recién se integran a la Secretaría, esa calidez. Que te reciban bien, cambia totalmente la perspectiva.

Estaría bueno que en las próximas reuniones estemos todos para poder conocernos más.

Celeste Belén Bustos

Como testimonio de ese fin de semana, puedo comentar que es una alegría muy grande lo que hemos vivido. Ha sido un corolario desde la coordinación de Pino Viana cuando se formó la primera Secretaría. Recuerdo algunos nombres como Mariela Freire, Gabriel Rinaudo, Yisella Grego, Carolina Zanin. Ésta última como responsable de esa secretaría que había sido designada por el Equipo Nacional para dar inicio a un trabajo diferenciado con los jóvenes.

No se puede dejar de lado, el servicio de Rubén Sánchez y el acompañamiento personalizado que tuvo con los jóvenes, fue fundamental en los últimos tiempos. Él hablaba de “refundar la Renovación”, aunque pienso que la palabra adecuada era “deconstruir” (tomando lo que ya estaba y dándole un sentido nuevo, diferente, renovado). Eso se ha visto a través de la participación de todos. El trabajo de Rubén permitió que se dieran pasos agigantados dentro de estas secretarías.

Ahora, el Equipo Nacional ha dado un paso grande permitiéndole a la Secretaría de Jóvenes, designar por primera vez un responsable que naciera desde el corazón de los jóvenes.

Me ha tocado acompañar en éste último tiempo como responsable de la Comisión, al delegado por el Equipo Nacional pero no así elegido por los jóvenes. Todos estos pasos han sido hechos por el Espíritu Santo. Caminamos a buen ritmo.

Hoy damos un paso grande desde Tucumán que es mi lugar de procedencia hasta “Fuerte Apache”, que es el lugar donde desemboca este camino de la Renovación Carismática de Jóvenes. Es donde se inicia una historia de vida, que es la historia de Romina que ha comenzado este servicio, preguntándose: “¿Para qué Dios me quiere viva?”

Este fin de semana que pasó, con la respuesta del Santo Padre, “Cristo está vivo y te quiere vivo”, le da la respuesta a los jóvenes a través de Romina diciéndole: Yo la quiero viva a ella porque quiero que le de vida a la RCC, en especial a los jóvenes.

Hoy desde la región Buenos Aires sale la responsable, la guía, la Delegada Nacional de Jóvenes que es la que va a ir encendiendo el corazón de todos los jóvenes.

Le doy gracias a Dios por ser partícipe de este momento, porque he sido testigo de muchas cosas. Con la tranquilidad de que podríamos haber hecho más y/o mejor, pero lo que pasó el fin de semana en Villa Giardino, es lo mejor que le pudo haber pasado a los Jóvenes de la RCC, siento que la Delegada que ha sido la primer Delegada elegida por jóvenes quedando así grabada en la historia de los jóvenes la Renovación Carismática de Argentina. Que haya sido designada es una alegría y también saber que las personas que la acompañan son más crecidas que nosotros en todos los sentidos, en misericordia, en amor, cariño, respeto, sobre todo en docilidad al Espíritu Santo.

Le damos gracias a Dios porque nosotros adultos ya con nuestras heridas y cosas, nos podemos hacer a un costado con la tranquilidad de haber dejado nuestro corazón y con la tranquilidad que los que vienen tienen un corazón más amplio todavía.

Le doy gracias a Dios y para mí, el testimonio más grande de ese encuentro es éste, en toda una vida de luchas, de peleas, de ir y venir, se desemboca en una secretaría crecida, formada, única, nueva, acompañada por una joven que acompañará a todos los jóvenes, que es madura y que acompañará desde su juventud a todos en la Argentina.

Muchas bendiciones!!

Carlos Valdez

En la votación estaba súper nerviosa, pensando en lo que perseveramos, montón de sucesos vividos, cómo Dios va obrando. Es lindo ver que se concreta el deseo de Dios.

Sentí mucha alegría cuando vi la Secretaría formada. Hay mucho por hacer, hay mucho por decir y espero ansiosa la próxima reunión, para hablar y orar. Eso me parece fundamental.

Viví muy lindo el encuentro, fue intenso, pero con mucha libertad, con mucha alegría. Espero que todos podamos vivirlo de esa manera porque uno disfruta del servicio. Eso fue lo que pasó en este encuentro para mí.

Besos y bendiciones.

María Magdalena Ojeda

Compartimos la alegría con los jóvenes, de nuestra bendita corriente de gracia de Argentina.

En el marco de una verdadera fiesta del Espíritu Santo, fuimos testigos del obrar de DIOS, que a través de YUAN LIAO y de forma creativa e innovadora, transmitió el mensaje de DIOS, atrayendo la atención de estos jóvenes.

Quedando así de manifiesto, el dinamismo del Espíritu Santo, que nos desinstala en la búsqueda de nuevas y variadas formas de evangelizar, no sólo a los jóvenes, sino a todo aquel que sea atraído por su mensaje

Nuevas formas de evangelizar, nuevo periodo de servicio de la Secretaría de jóvenes, un solo cuerpo unido en el amor de Cristo Jesús que vive y reina.

Juan Martín Gamboggi

El Encuentro de jóvenes fue muy gratificante. La espontaneidad y la alegría junto con los momentos de oración demostraron la madurez en la fe.

Creo que la Secretaría tiene una gran tarea por delante y no tengan dudas de que contarán con todo el apoyo del Equipo Nacional, bendiciones.

Daniel Aimaretti

Escribir un informe para poder expresar todo lo vivido en el Encuentro  Nacional de Jóvenes, me llena de gozo, porque contar una historia de lo transcurrido, es mucho más que eso, es poder recordar y volver a sentir el amor de Dios que con el fuego del Espíritu Santo sopló con poder bajo el lema: CRISTO VIVE Y TE QUIERE VIVO.

Dicho encuentro contó con la participación de muchos jóvenes de todos los rincones de la Patagonia: Según el sistema Web de la RCC; Neuquén 9 jóvenes, Viedma 7 jóvenes, Río Gallegos 3 jóvenes, Río Negro 49 jóvenes.    Fue una experiencia hermosa que al final del mismo se notaban los rostros de extrañamiento con despedidas que decían” ¡Hasta pronto!”

El Señor permitió durante esos 3 días estar en el cielo con hermanos/as maravillosos. Fue muy interesante y entusiasta la dinámica del Encuentro, se reflejó un intenso trabajo con líderes jóvenes que movieron los corazones con un espíritu creativo.

El taller brindado por matrimonios jóvenes, evangelizando con testimonio vivo del amor de Dios en sus vidas, fue un momento de encuentro entre los jóvenes invitándolos a reflexionar sobre las realidades que hoy se viven, dando esperanzas y confianza que SÍ es posible construir una familia con todos los cuidados que tenemos que tener para edificarla, teniendo como base la alianza del amor de Dios que hará que todo sea posible si su voluntad lo permite.                      Y quiero traer del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (8, 19-21):

La madre y los hermanos de Jesús fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte”. Pero él les respondió: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”.

 Palabra de Dios que nos invita a reflexionar y decir que la familia de Jesús ya se había ampliado mucho antes de que Él pronunciara estas palabras. Ya había muchos discípulos y discípulas que lo seguían, y mucha gente atraída por la novedad del Reino de Dios, como en esta circunstancia que leemos. Las palabras de Jesús expresan una realidad que ya se estaba viviendo y continúa hasta hoy: la Palabra nos congrega en una nueva familia.

Un Encuentro Nacional donde se eligió a la nueva Delegada Nacional; considero que esto fue muy valioso porque los jóvenes pudieron participar de ese momento en particular y cómo la fuerza de la oración fue dando su fruto en el transcurrir, definiendo además posteriores actividades juveniles en sus respectivas sedes, trazando algunos lineamientos para el trabajo con los jóvenes en las regiones: un espacio de evangelización juvenil más importante para los jóvenes de la RCC marcado profundamente por la oración, la formación y un compartir fraterno de cada una de las comunidades juveniles carismáticas que contribuyen en el fortalecimiento de nuestra espiritualidad.

Todo lo vivido fue un espacio, donde el Señor ha renovado corazones jóvenes que tuvieron muchos de ellos por primera vez su encuentro personal con el Señor. Experiencia renovadora del amor de Dios, que impulsará a redescubrir la fuerza y la belleza de la fe, un verdadero encuentro de gracia y bendición que pone a los jóvenes en la dinámica de vivir con alegría su vida cristiana.

Se vivieron intensamente 3 días de alegría y gozo en los corazones con la oración, formación y de compartirse con otros/as. El Espíritu Santo ha hecho un nuevo Bautismo en el Espíritu, un nuevo Pentecostés en cada uno/a de los jóvenes. Por eso es importante seguir acompañándolos e invitándolos a prepararse, mediante la Eucaristía diaria, la oración personal y comunitaria, una Iglesia en salida como nos pide el Papa Francisco porque es allí donde el servicio se renueva con la fuerza del amor de Dios.

Oremos y ¡Ánimo! Dios te Bendiga

Carlos David Galdame