Grupo de Oración

Los Grupos de Oración de la Renovación Carismática Católica de Argentina están presentes en las 62 diócesis del país. En cada diócesis hay un equipo coordinador, que se encuentra en comunión con el equipo de coordinación regional y nacional.
Próximamente estará a disposición los lugares, día y hora de donde se congregan los grupos de oración para ello debes acceder primero a la región y luego a la diócesis.

Objetivo de los Grupo de Oración de la RCC
1. Promover una conversión personal, madura y continua a Jesucristo Señor y Salvador.
2. Propiciar una apertura decisiva hacia la persona del Espíritu Santo, su presencia y su poder. Con frecuencia estas dos gracias espirituales se experimentan en lo que se llama Bautismo en el Espíritu Santo o Liberación en el Espíritu Santo o Renovación en el Espíritu Santo. Ordinariamente se entienden como una aceptación personal de las gracias de la iniciación cristiana y un recibir fuerza para el servicio
personal cristiano en la Iglesia y en el mundo.
3. Fomentar la recepción y uso de los dones espirituales (carismas) no solamente en la RCC, sino también en la Iglesia entera. Estos dones, ordinarios y extraordinarios se encuentran abundantemente en laicos, religiosos y clérigos. Su justa comprensión y uso correcto, en armonía con
otros elementos de la vida de la Iglesia, es una fuente de fuerza para los cristianos en su camino hacia la santidad y en el cumplimiento de su misión.
4. Animar la obra de la evangelización con el poder del Espíritu Santo, incluyendo la evangelización de quienes no pertenecen a la Iglesia, la evangelización de los cristianos de nombre, la evangelización de la cultura y de las estructuras sociales. La RCC promueve especialmente la participación de la misión de la Iglesia, proclamando el Evangelio con palabras y obras, y dando testimonio de Jesucristo mediante la vida personal y aquellas obras de la fe y justicia a la que cada uno es llamado.
2. Propiciar una apertura decisiva hacia la persona del Espíritu Santo, su presencia y su poder. Con frecuencia estas dos gracias espirituales se experimentan en lo que se llama Bautismo en el Espíritu Santo o Liberación en el Espíritu Santo o Renovación en el Espíritu Santo. Ordinariamente se entienden como una aceptación personal de las gracias de la iniciación cristiana y un recibir fuerza para el servicio
personal cristiano en la Iglesia y en el mundo.
3. Fomentar la recepción y uso de los dones espirituales (carismas) no solamente en la RCC, sino también en la Iglesia entera. Estos dones, ordinarios y extraordinarios se encuentran abundantemente en laicos, religiosos y clérigos. Su justa comprensión y uso correcto, en armonía con
otros elementos de la vida de la Iglesia, es una fuente de fuerza para los cristianos en su camino hacia la santidad y en el cumplimiento de su misión.
4. Animar la obra de la evangelización con el poder del Espíritu Santo, incluyendo la evangelización de quienes no pertenecen a la Iglesia, la evangelización de los cristianos de nombre, la evangelización de la cultura y de las estructuras sociales. La RCC promueve especialmente la participación de la misión de la Iglesia, proclamando el Evangelio con palabras y obras, y dando testimonio de Jesucristo mediante la vida personal y aquellas obras de la fe y justicia a la que cada uno es llamado.
5. Impulsar el crecimiento progresivo en santidad a través de la correcta integración de estos énfasis carismáticos con la vida total de la Iglesia. Esto se realiza mediante la participación en una rica vida sacramental y litúrgica, el aprecio por la tradición, la oración y la espiritualidad católica, la progresiva formación en la doctrina guiada por el magisterio de la Iglesia, y la participación en el plan pastoral de la Iglesia.









